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Se encuentran
las huellas de estas pesquerías, en el censo
del 2 « frimaire », año III (22 de noviembre
de 1794). En efecto, se menciona a un Jean
Delmas, llamado « Carelle », pescador que
ejercía su actividad en las cuevas.
Es poco !
Dado la configuración de los lugares,
podemos suponer que las estrategias de
captura del pescado podían ser las
siguientes :
En período de crecida del Dordoña, las aguas
invadían las cuevas llevándose los peces.
Les bastaba a los pescadores con bloquear
las entradas a las cuevas para retener al
pez preso.
En período de desove el pez vuelve a subir.
Para atraparlo, suponemos que los pescadores
tendían las redes, río abajo y río arriba
con respecto a las pesquerías, y que los
hombres desde los barcos tenían que asustar
a los peces y dirigirlos hacia las cuevas.
Largueros, especies de palas de tablas
estaban dispuestas en las ranuras, visibles
en la entrada de la cueva, en el cauce del
río.
Vestigios de partes construidas nos dejan
imaginar que eran cubas –viveros donde los
peces se conservaban.
En las paredes de la cueva se pueden
observar inscripciones de nombres de tres
resistentes
M. Maxime Lavergne
M. Maurice Loupias, subprefecto de Bergerac
M. Gueylard Yves, maestro
Numerosas estalactitas adornan la cueva.
Estas pesquerías son, parece ser, únicas en
el valle del Dordoña. Obras importantes de
nivelación se preveen.
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