El filoxera de la vid conocido bajo el nombre de filoxera vastratix (“planchon”)
es el enemigo el más temido por la vid.
En Francia este
pulgón provocó la muerte de la mayoría de las viñas.
Esta plaga fue una catástrofe para toda la viticultura y hubo que
volver a constituir la vid.
Esta reconstitución fue posible gracias al injerto de las cepas.
Fue a finales del siglo XIX cuando el filoxera transportado por barco
desde América destruyó la vid francesa, casi europea.
Hoja con filoxera
Lucha contra el
filoxera
La experiencia de más de un siglo ha mostrado que le injerto de las
cepas V viníferas, patrón de injertos resistentes, es un medio seguro
y permanente de protegerse del filoxera, a reserva de que se utilice
un patrón de injerto procedente de variedades americanas del tipo
vitis.