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Oler el perfume de la tierra después del chubasco, acechar los
ruidos en la selva, descifrar el lenguaje de las plantas... En
el “Pays de Bergerac”, la caminata permite vivir plenamente
estas cosas sencillas, pero, también descubrir una variedad
infinita de paisajes entre los cuales, selva, llanura,
acantilado, vallecillo, ladera,
viñedo o río son los
principales elementos... Vengan a apreciar nuestra región en
toda su diversidad, vengan a interpretarla al seguir seis de
nuestros numerosos recorridos... ¡Déjense guiar por nuestros
senderos y tendrán recompensa!
La selva, reserva biológica
Cada conjunto forestal tiene sus características proprias,
vinculadas al suelo, a la composición de la flora y a los
medios asociados. Se lo comprenderá mejor aún visitando dos de
ellos, verdaderas reservas biológicas para el patrimonio
natural de la región. Penetremos, discretamente en los
territorios del ciervo y del jabalí, de los rapaces de las
selvas y de los picamaderos.
1
: Aficionados de bonitos caminos hondos y de selvas mixtas,
este circuito de 8 kilómetros alrededor del lindo plueblo de
Montclard es exactamente para Ud: aquí, el roble, el carpe y
el castaño, los más numerosos, conviven en harmonía con el
pino marítimo. Los restos de un laboreo de mena señalado por
uno de los numerosos rótulos de información, los riachuelos y
lavaderos, el pueblo de
Saint-Georges y su iglesia
románica (donde está representada Santa
Rita, ¡patrona de las causas perdidas!), son muchos puntos
interesantes antes de encontrar Montclard y su
castillo donde
se dice que aún permanecen las sombras de pensadores
— Rabelais,
Montaigne, Boudeilles...
2
: Al salir de Bouillac, un circuito de 10 kilómetros permite
visitar la selva más vasta del territorio y la sola gran
parcela estatal llamada “Selva real de la Bessède” que
pertenece a la red de los “Espacios naturales sensibles”. Los
pinos marítimos que bailan, acariciándolos el viento, las
poblaciones antiguas de robles y castaños, los claros, las
ricientes alineaciones de arces y resinosos forman un
verdadero mosaico, promesa de paseo variado y de bellas
imágenes; recordemos la de un estanque diminuto, a la vera del
GR6, cuyo apellido no está precisado en el mapa: el agua
estancada refleja nubecillas color de ciclamino, un zorro está
buscando ratones del campo en la orilla, el cañaveral se
enciende al sol poniente... Instantes preciosos.
Los remansosdel Dropt
3
: Desde la ‘bastide
d’Eymet’ hasta Serres-et-Montguyard, un recorrido
de 12 kilómetros sigue el Dropt, tímido río que serpentea al
abrigo de los árboles de sus orillas. Compuesta esencialmente
de alisos, fresnos y sauces, esta población establecida en las
orillas tiene varias funciones: cortaviento, sostenimiento de
las riberas, depuración de las aguas, limitación de las
crecidas... Desempeña, también un papel ecólogico importante
proporcionando alimento y protección a la fauna. Por fin, es
un elemento que estructura los paisajes. En la Edad Media, el
Dropt separaba regiones por las cuales los reyes de Francia e
Inglaterra pelearon “alegremente” durante tres siglos;
‘Bastides’, iglesias y castillos nos quedan de esta época
agitada y también unos puentes, como el de Eymet, lindamente
envuelto en lo verde.
Entre llanura y bosque
4
: En esta zona de transición entre el valle del Dordogne y la
meseta de
Issigeac, el paseo de 11 kilómetros que lleva desde
Saint-Aubin-de-Lanquais hasta Faux recorre paisajes muy
diferenciados. Al salir de Saint-Aubin aquí está el bosque y
sus setos espesos; dejados cuando las modificaciones
parcelarias, rebosan de vida y el número de animales que allí
viven, demuestran, si fuera necesario, su utilidad. Después,
en la bajada hacia el vallecillo fresco del Couillou el camino
atraviesa una magnífica arboleda de robles; pensemos entonces
en el arrendajo, verdadero hortelano de la selva que,
enterrando cada año miles de bellotas, contribuye a la
diseminación del roble.El sendero trepa después a lo largo de
una pradera rica —note que algunas bellas rubias (vacas rubias
de Aquitania) bien formadas saludarán su paso... En Verdon por
fin, al salir de un sorprendente “túnel vegetal”, se ofrece un
vasto panorama al valle del Dordogne: una pausa de imagen se
impone, antes de terminar el circuito por llanuras,
bosquecillos y arpendes de viñas sobre los que vuela el airoso
dardabasí
Saint-Martin.
Y en el fondo corre un río....
5
: Saliendo del puerto de Mauzac, este circuito lleva primero a
la alquería del “Teatro” y sus muros de piedra en seco antes
de alcanzar el borde del acantilado. Inclínese, no demasiado,
sobre el suntuoso panorama que ofrece el majestuso Dordogne,
cien metros más abajo. Este medio rupestre proporciona
inexpugnables abrigos a los animales: águila ratera, milano
negro, gran cuervo, marta, tejón y murciélago...
Hasta se puede sorprender aquí la tan escasa jineta y, claro,
el zorro y la comadreja. ¡Sólo faltaría el lobo! Aquí reside
el emblemático halcón peregrino, el ave más rápida del mundo,
¡la que se toma por un avión ‘Rafale’ cuando se arrebata a 300
km/h sobre una paloma torcaz! En cuanto al río, aloja muchos
pájaros, migratorios e invernantes. ¿Se dejará sorprender,
cerca de Millac, por un cambio brusco en la repartición de los
vegetales? ¡Aquí, en unos centenares de metros las especies
típicas de la zona atlántica (roble velloso, carpe, arce
campestre, castaño) dejan el territorio a la flora
mediterránea (la encina y el arce de Montpellier)!
Un castillo y viñas
6
: Aunque corto este paseo en las tierras de la denominación de
origen “Saussignac” obliga a pararse muchas veces. Hay
tantas cosas que saborear: vistas panorámicas a las laderas,
vallecillos y bosquecillos, un molino de viento, un
palomar elegante y unas bellas moradas antiguas...Y además un
castillo medieval de aspecto noble que cuando uno vuelve hacia
Gageac-Rouillac, va saliendo de las viñas: ¡ uno puede decirse
entonces que la recompensa está al final del camino!

Pueden usted encontrar en nuestras
Oficinas de Turismo y
nuestros Sindicatos de Iniciativa toda la documentación útil
para sus caminatas.
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